—Editorial
El Comité de Justicia Social del Valle Imperial llevó a cabo su ceremonia anual de los premios Martin Luther King Jr. Stone of Hope el pasado 31 de enero en el salón Prestige, en Heber, donde reconoció a integrantes de la comunidad local por su servicio de largo plazo y sus contribuciones al Valle Imperial.
El Premio Stone of Hope es un reconocimiento multicultural arraigado en el legado del reverendo Martin Luther King Jr. El nombre se deriva del discurso “Tengo un sueño”, pronunciado por King en 1963, y hace referencia al monumento Stone of Hope ubicado en el Memorial Martin Luther King Jr. en Washington, D.C., donde la imagen de King está esculpida emergiendo de lo que se conoce como la “Montaña de la Desesperación”. El premio honra a personas cuyo trabajo refleja servicio, dignidad y compromiso comunitario.
Las personas galardonadas con el Stone of Hope fueron reconocidas como “héroes anónimos”, cuyos esfuerzos han tenido un impacto sostenido en áreas como la educación, los servicios sociales, la defensa comunitaria y la vida cívica.
Sara Griffen, directora ejecutiva del Banco de Alimentos del Valle Imperial, fue reconocida por su liderazgo en la atención de la inseguridad alimentaria en el condado de Imperial. Desde su llegada al Valle en 2009, Griffen ha supervisado programas que amplían el acceso a alimentos en comunidades que enfrentan alto desempleo y recursos limitados.
“La piedra de la esperanza con el que yo trabajo es el hambre”, dijo Sara Griffen, directora ejecutiva del Banco de Alimentos del Valle Imperial. “Pero los otros 10 homenajeados, y quienes vinieron antes que nosotros — incluido mi difunto esposo — todos cargamos una piedra. Una piedra puede ser una carga, pero cuando amas a tu comunidad y te importa lo que haces, como dice la Biblia, su yugo es fácil y su carga es ligera. Gracias por este honor. Estoy agradecida con esta comunidad por todo lo que hace para atender el hambre. Es real, es serio, y juntos podemos colocar nuestras piedras para construir una mejor comunidad”.
Rosalind Summers fue reconocida por toda una vida de participación comunitaria y cívica. Desde niña, formó parte del grupo seleccionado para ayudar a integrar una escuela primaria exclusivamente blanca en Nueva Orleans. En el Valle Imperial, ha participado en la defensa de la educación, programas juveniles y servicio a través de iglesias, además de fungir como mentora de estudiantes durante su tiempo en Imperial Valley College.
“Cuando haces servicio, no buscas premios, simplemente haces el trabajo”, dijo Rosalind Summers. “Lo que importa es ayudar a las personas, verlas mejorar y transmitir lo que les has dado para que puedan ayudar a otros”. Summers señaló que su propósito siempre ha sido ayudar de cualquier manera posible, incluyendo a través de un programa de radio enfocado en la juventud que ella dirigió, en el cual su hijo y otros jóvenes adquirieron experiencia práctica, mientras la audiencia aprendía de invitados inspiradores. El programa contó con la participación de jóvenes de centros de detención juvenil, integrantes de las fuerzas armadas y otros líderes comunitarios que compartieron información destinada a orientar a la juventud en su vida presente y en sus metas futuras, combinando educación con música para informar e inspirar a la siguiente generación.
Chris Naylor, propietario de Top Notch Barbershop en El Centro, fue reconocido por ofrecer cortes de cabello gratuitos a personas sin hogar y a niñas y niños en situación de necesidad, organizar eventos de regreso a clases y apoyar a familias de menores con autismo.
Dolores Provencio, la primera latina electa como registradora de votantes del condado de Imperial, fue reconocida por décadas de servicio público y labor de defensa cívica. Provencio se desempeñó como registradora, secretaria y encargada del padrón electoral del condado hasta 2011, y apoyó programas de empleo juvenil y participación ciudadana.
Darlene L. Crosby fue reconocida por su constante voluntariado y servicio a través de iglesias, organizaciones cívicas y el cuidado de la salud en el hogar, reflejando un compromiso de toda la vida con ayudar a los demás.
James Horn fue reconocido por su defensa de las personas trabajadoras y su participación comunitaria. Criado en una familia con fuertes vínculos laborales, Horn ha apoyado a personas en situación de necesidad y se ha mantenido activo en la vida cívica y política del Valle Imperial.
Manuel T. Sánchez, veterano de la Guerra de Vietnam, fue reconocido por su servicio público en áreas que abarcan la defensa de los veteranos, el desarrollo comunitario y la administración local. Su labor incluyó la expansión de infraestructura en Heber, el impulso a iniciativas de desarrollo económico y el apoyo a veteranos que enfrentan trastorno de estrés postraumático.
Enedina “Chacha” Cárdenas fue reconocida por más de 30 años de servicio a jóvenes en situación de riesgo a través del programa de Educación Alternativa de la Oficina de Educación del Condado de Imperial, así como por su continua mentoría de estudiantes, personas adultas mayores y mujeres jóvenes mediante organizaciones comunitarias y religiosas.
Norma Aguilar, originaria de Calexico, fue reconocida por su labor de defensa enfocada en la alfabetización, el acceso a la educación superior y el apoyo a personas sin hogar. Es cofundadora de la Brown Bag Coalition y ha organizado iniciativas de servicio comunitario por más de dos décadas.
John “Johnny” Hernández fue reconocido por décadas de servicio público y defensa comunitaria, incluyendo 34 años de trabajo con el estado de California, su participación en juntas y comités locales, y su labor continua en apoyo a personas adultas mayores y programas comunitarios multiculturales.
Cindy Alba, directora ejecutiva de Calexico Neighborhood House, fue reconocida por más de dos décadas de liderazgo en servicios sociales, incluyendo educación en la primera infancia, asistencia alimentaria, albergue de emergencia y servicios de apoyo para mujeres y familias en situación de crisis.