
Proyecto de agua en Baja California toma protagonismo mientras Sheinbaum presenta agenda federal de infraestructura
Share your love
TIJUANA, Baja California — La infraestructura hídrica ocupó uno de los principales temas durante la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a Tijuana este sábado, donde autoridades federales y estatales presentaron un amplio conjunto de inversiones previstas en materia de agua, transporte, energía, vivienda, salud y educación.
Durante el evento, realizado como parte de su gira nacional “Honestidad y Resultados”, Sheinbaum anunció que se prevé avanzar con la construcción de la planta desalinizadora de Playas de Rosarito, un proyecto que ha sido discutido durante años y cuya ceremonia de inicio de obras está programada para la próxima semana, con la participación de la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda.
El proyecto busca ampliar el suministro de agua para Tijuana y Playas de Rosarito. El Gobierno de Baja California ha estimado la inversión total en 12,500 millones de pesos. Autoridades federales habían señalado anteriormente que la planta forma parte de una estrategia más amplia de infraestructura hídrica para el estado.
Sheinbaum señaló que la necesidad de fortalecer la infraestructura de agua había sido planteada de manera reiterada por Ávila Olmeda desde que asumió la gubernatura en 2021.
“Cada vez que nos reuníamos me decía: el tema más urgente en Baja California es el agua para Tijuana, para Rosarito”, señaló Sheinbaum durante el evento, de acuerdo con la versión estenográfica oficial y reportes locales.
El anuncio se produce después de varios contratiempos relacionados con el proyecto de la desalinizadora. En junio, Sheinbaum informó que dos procesos de licitación anteriores habían sido declarados desiertos y que el Gobierno federal analizaba un mecanismo alternativo para llevar adelante la contratación.
En ese momento, la presidenta estimó la inversión en aproximadamente 6,000 millones de pesos, una cifra que difiere de la presentada posteriormente por el gobierno estatal. La variación refleja, entre otros factores, las distintas etapas y componentes que pueden estar incluidos dentro del proyecto y del programa de infraestructura hídrica.
Entre las iniciativas relacionadas con el agua también se mencionaron trabajos de saneamiento en el río Tijuana y la modernización del Distrito de Riego 014 Río Colorado, proyectos vinculados con algunos de los principales desafíos de la región en materia de abastecimiento, uso agrícola del agua e infraestructura ambiental transfronteriza.
Más allá del sector hídrico, la agenda federal contempla diversos proyectos de transporte destinados a mejorar la movilidad regional. Entre ellos se encuentra el Viaducto Elevado de Tijuana, de 11.4 kilómetros, además de trabajos de conservación carretera, seis proyectos de caminos comunitarios, mejoras en el Puerto de Ensenada y la modernización del Aeropuerto Internacional de San Felipe.
El Gobierno federal había anunciado previamente un paquete de infraestructura para Baja California con una inversión global de 37,000 millones de pesos.
La energía constituye otro de los componentes de la agenda. Entre los proyectos presentados durante el encuentro se encuentra la central de ciclo combinado González Ortega, en Mexicali, con una inversión anunciada de 646 millones de dólares y una capacidad proyectada de generación de 641 megavatios.
También se informó sobre el programa Techos Solares para el Bienestar, que contempla la instalación de 5,134 sistemas fotovoltaicos, con un presupuesto reportado de 2,330 millones de pesos.
En materia de vivienda, las cifras presentadas por el gobierno contemplan una meta de 80,880 viviendas, además de la reestructuración de créditos que involucraría a 238,317 familias. La administración federal también destacó programas sociales relacionados con pensiones, becas, Jóvenes Construyendo el Futuro y La Escuela es Nuestra.
En educación, las autoridades señalaron la operación del campus en Tijuana de la Universidad Nacional Rosario Castellanos, que, según cifras gubernamentales, cuenta actualmente con 2,150 estudiantes, además de nuevos proyectos de construcción y ampliación de planteles de educación media superior.
La infraestructura y los servicios de salud también formaron parte de la presentación, con proyectos o mejoras señalados en Tijuana, Ensenada, San Quintín, San Felipe, Playas de Rosarito y Mexicali.
De acuerdo con el Gobierno de Baja California, el evento reunió a unas 50,000 personas. Ávila Olmeda agradeció al Gobierno federal su participación en proyectos que, según señaló, atienden necesidades que durante años habían permanecido pendientes en el estado.
Para Baja California, sin embargo, la planta desalinizadora continúa siendo uno de los proyectos que generan mayor atención. Su avance resulta particularmente relevante para el corredor Tijuana-Rosarito, una zona de rápido crecimiento donde la disponibilidad de agua se mantiene como uno de los principales retos de infraestructura.
Los proyectos presentados en Tijuana representan una combinación de obras ya iniciadas, proyectos en desarrollo e iniciativas que aún se encuentran a la espera de construcción o implementación. Su impacto final dependerá no solamente de la asignación de recursos federales y estatales, sino también de los procesos de contratación, los calendarios de construcción, la ejecución de las obras y su puesta en operación.
Para los residentes y sectores productivos de Baja California, la siguiente etapa estará marcada menos por el número de anuncios y más por la rapidez con la que estos proyectos pasen de los planes gubernamentales a infraestructura concluida y en funcionamiento.


