
La Cámara de Representantes Aprueba Resolución de Poderes de Guerra sobre Irán y Desafía la Autoridad Militar de Trump
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Editorial
La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó el miércoles una Resolución de Poderes de Guerra (War Powers Resolution) destinada a poner fin a la participación militar estadounidense en el conflicto en curso con Irán, marcando la primera vez que la cámara vota para detener la campaña militar iniciada a principios de este año.
La medida fue aprobada con el apoyo de los demócratas y de un pequeño grupo de republicanos, a pesar de la oposición del presidente Donald Trump y del liderazgo republicano de la Cámara. La resolución ahora pasa al Senado para su consideración.
La Resolución de Poderes de Guerra tiene como objetivo limitar la autoridad del presidente para involucrar a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en hostilidades sin la aprobación del Congreso. Según la legislación federal, el presidente solo puede desplegar fuerzas militares en el extranjero con autorización del Congreso o en respuesta a una emergencia nacional derivada de un ataque contra Estados Unidos, sus territorios o sus fuerzas armadas.
El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, había intentado retrasar la consideración de la medida, pero los legisladores la llevaron nuevamente al pleno en medio de un creciente debate sobre los costos, la duración y las implicaciones más amplias del conflicto para la política exterior estadounidense.
En una declaración publicada en Truth Social tras la votación, Trump criticó a los legisladores que respaldaron la resolución, calificándola de “irrelevante” y argumentando que la votación ocurrió mientras continuaban los esfuerzos para negociar el fin del conflicto. También acusó a los demócratas de oponerse sistemáticamente a las políticas de su administración y criticó a los republicanos que se sumaron a la iniciativa.
El representante Raúl Ruiz, demócrata por California, apoyó la medida y la describió como una respuesta a lo que considera una guerra no autorizada. En un comunicado, Ruiz señaló los costos financieros del conflicto, el aumento en los precios de los combustibles y las bajas entre los miembros de las Fuerzas Armadas estadounidenses. Asimismo, instó al Senado a aprobar la resolución y pidió el regreso de las tropas estadounidenses.
El conflicto comenzó el 28 de febrero de 2026, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques militares contra objetivos en Irán. Desde entonces, la guerra se ha expandido por toda la región, involucrando ataques con misiles y drones, interrupciones en las rutas marítimas internacionales y operaciones militares que han afectado a varios países de Oriente Medio.
Los enfrentamientos fueron precedidos por años de tensiones crecientes entre Irán, Israel y Estados Unidos, incluidas confrontaciones con misiles en 2024 y acciones militares relacionadas con el programa nuclear iraní. El conflicto también ha provocado perturbaciones económicas, incluyendo volatilidad en los mercados energéticos globales y afectaciones a las principales rutas comerciales internacionales.
La votación en la Cámara de Representantes se produjo después de meses de debate en el Congreso sobre la campaña militar de la administración en Irán y de repetidos intentos de legisladores de ambas cámaras por invocar la Resolución de Poderes de Guerra. Aunque el presidente Trump informó al Congreso el 1 de mayo que las hostilidades habían terminado tras un alto al fuego alcanzado en abril, posteriormente reconoció públicamente que Estados Unidos seguía en estado de guerra. Desde marzo, los legisladores han presentado numerosas resoluciones destinadas a exigir la retirada de las fuerzas estadounidenses de hostilidades no autorizadas, reflejando una disputa continua entre el Congreso y la Casa Blanca sobre el alcance de la autoridad presidencial para conducir acciones militares.
A medida que la resolución avanza hacia el Senado, la votación pone de relieve un debate constitucional más amplio sobre el equilibrio de poderes entre el Congreso y la Presidencia en asuntos de guerra. El resultado podría tener implicaciones significativas no solo para la política estadounidense hacia Irán, sino también para futuras intervenciones militares emprendidas sin una autorización explícita del Congreso.


