
California lidera la lucha contra la consolidación de medios en el desafío al acuerdo entre Paramount y Warner Bros
Share your love
-Editorial
El fiscal general de California, Rob Bonta, y los fiscales generales de otros 11 estados presentaron el lunes una demanda federal por presuntas violaciones a las leyes antimonopolio para impedir la propuesta de adquisición de Warner Bros. Discovery Inc. por parte de Paramount Skydance Corp., valuada en 110 mil millones de dólares, al argumentar que la operación reduciría de manera sustancial la competencia en la industria cinematográfica y televisiva de Estados Unidos.
La demanda, presentada ante el Tribunal Federal de Distrito para el Distrito Norte de California, sostiene que la fusión violaría la Sección 7 de la Ley Clayton, la cual prohíbe adquisiciones cuyo efecto “pueda disminuir sustancialmente la competencia o tender a crear un monopolio”. La coalición afirma que la operación uniría a dos de las cinco principales distribuidoras de cine de Hollywood y a dos de los cinco mayores propietarios de canales de televisión por cable básico, otorgando a la empresa fusionada una influencia significativa sobre la distribución cinematográfica y la programación de televisión por cable.
De acuerdo con la demanda, la empresa combinada controlaría cerca de una tercera parte de la distribución de películas para exhibición en cines y casi una tercera parte de la programación de televisión por cable básico en Estados Unidos. Los fiscales sostienen que la fusión eliminaría la competencia directa entre Paramount y Warner Bros., lo que eventualmente se traduciría en precios más altos, menos opciones y una menor oferta de contenido para salas de cine, distribuidores de televisión por cable y consumidores.
Los fiscales generales argumentan que la fusión reduciría la competencia en tres mercados principales.
En el mercado de distribución de películas de estreno nacional, la demanda señala que Paramount y Warner Bros. concentrarían aproximadamente el 27% del mercado. La coalición sostiene que, de concretarse la operación, únicamente tres distribuidoras controlarían alrededor del 75% de las películas de amplio estreno, mientras que cuatro empresas —la fusionada Paramount-Warner Bros., Disney, Universal y Sony— representarían aproximadamente el 86% del mercado.
La demanda también identifica un submercado correspondiente a las películas de gran presupuesto y alta recaudación esperada, conocido como el mercado de los grandes éxitos de taquilla. Según la querella, la empresa fusionada controlaría más del 30% de ese segmento, mientras que las cuatro principales distribuidoras concentrarían en conjunto más del 90% del mercado.
Asimismo, la coalición cuestiona el impacto de la fusión en el mercado de licencias para canales de televisión por cable básico. La demanda señala que Warner Bros. Discovery es el segundo mayor propietario de canales de cable básico en Estados Unidos y Paramount ocupa el tercer lugar. En conjunto, ambas empresas tendrían aproximadamente el 27% de ese mercado.
Los fiscales sostienen que actualmente Paramount y Warner Bros. compiten en la producción, comercialización y distribución de contenido cinematográfico y televisivo. La demanda afirma que las cadenas de cines dependen de esa competencia al negociar fechas de estreno, asignación de salas y condiciones comerciales. De igual manera, los distribuidores de televisión por cable y satélite negocian por separado con ambas compañías los derechos para transmitir sus canales, por lo que la existencia de alternativas fortalece su capacidad para obtener mejores condiciones comerciales.
La coalición argumenta que eliminar esa competencia reduciría los incentivos para desarrollar nuevo contenido, debilitaría la posición negociadora de las salas de cine y de los distribuidores y, en última instancia, disminuiría la variedad, la calidad y la cantidad del entretenimiento disponible para el público.
Bonta informó que la coalición solicitó a Paramount y Warner Bros. aplazar el cierre de la operación hasta que concluya el proceso judicial. En caso de que las empresas no acepten, los fiscales generales indicaron que solicitarán una orden de restricción temporal para impedir que la fusión se concrete mientras continúa el litigio.
Además de California, la demanda es respaldada por los fiscales generales de Arizona, Colorado, Connecticut, Massachusetts, Minnesota, Nevada, Nueva Jersey, Nuevo México, Nueva York, Oregón y Washington.
Paramount Skydance afirmó en un comunicado de prensa que la demanda interpreta de manera incorrecta tanto la legislación antimonopolio como la realidad competitiva actual de la industria del entretenimiento.
La empresa señaló que reguladores de distintas partes del mundo ya revisaron la operación y concluyeron que no reduciría sustancialmente la competencia. Según Paramount, las autoridades de competencia económica o de inversión extranjera de 24 jurisdicciones aprobaron la transacción o permitieron que concluyeran los plazos legales de revisión. La compañía también destacó que el Departamento de Justicia de Estados Unidos concluyó previamente su investigación sobre la fusión sin intentar bloquearla.
Paramount sostuvo que la empresa combinada estaría en mejores condiciones para competir con las principales plataformas de streaming y empresas tecnológicas, entre ellas Netflix, las cuales —afirmó— han transformado profundamente el mercado del entretenimiento. De acuerdo con la compañía, la fusión permitirá crear una empresa de medios más grande y mejor capitalizada, con capacidad para aumentar las inversiones en contenido premium, estrenos cinematográficos y talento creativo.
La empresa también rechazó el argumento de los estados de que la operación reduciría la producción de contenido. Paramount indicó que se comprometió a estrenar al menos 30 películas al año en cines, con un periodo mínimo de exclusividad de 45 días antes de su distribución en plataformas de streaming o formatos domésticos. Asimismo, señaló que continuará otorgando licencias de contenido a terceros mientras incrementa su producción para competir con las principales plataformas de streaming.
Paramount también sostuvo que la operación generaría mayores oportunidades de empleo en toda la industria del entretenimiento.
La empresa indicó que el incremento en la producción significaría más trabajo para empleados sindicalizados y otros trabajadores relacionados con la realización de películas, incluidos los sectores de transporte, construcción, servicios de alimentación y demás actividades de producción. Paramount afirmó que ampliar la producción de películas y contenidos televisivos constituye un elemento central de su estrategia para competir con las grandes plataformas de streaming y que los sindicatos seguirán siendo un socio fundamental para alcanzar ese objetivo.


