
MIT Y Tecnológico de Monterrey Amplían Centro para Digitalizar Pequeños Minoristas en América Latina
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-Editorial
El Instituto Tecnológico de Massachusetts y el Tecnológico de Monterrey anunciaron la expansión formal de una iniciativa de investigación enfocada en digitalizar y fortalecer a millones de pequeños minoristas en América Latina, un sector ampliamente conocido como “nanotiendas”.
El anuncio establece el TEC LIFT Lab en el campus Monterrey del Tecnológico de Monterrey como una sede regional permanente del MIT Low-Income Firms Transformation (LIFT) Lab, originalmente desarrollado en el Center for Transportation & Logistics del MIT. La alianza ampliada busca incorporar inteligencia artificial, investigación logística avanzada y herramientas empresariales aplicadas a microcomercios y pequeños negocios de alimentos de barrio que forman una parte crítica de la economía informal y semiformal de la región.
Los investigadores estiman que existen cerca de 50 millones de nanotiendas en el mundo, de las cuales aproximadamente 5 millones se ubican en América Latina. Estos pequeños negocios—que operan frecuentemente como tienditas, abarrotes familiares o puestos informales de alimentos—desempeñan un papel central en el comercio cotidiano de la región y funcionan como puntos clave de distribución de bienes de consumo masivo.
Dentro de América Latina, la distribución de nanotiendas incluye aproximadamente 1.4 millones en México, 1.2 millones en Brasil, 600,000 en Colombia, 500,000 en Perú y 400,000 en Argentina, con el resto distribuido en Centroamérica y otros países de Sudamérica. Aunque regiones como Asia concentran mayores cifras globales, los investigadores señalan que América Latina destaca por la importancia económica de estos comercios en los mercados de consumo.
De acuerdo con estimaciones del proyecto, las nanotiendas representan entre el 50% y el 70% de las ventas de bienes de consumo masivo en América Latina, lo que las convierte en un canal dominante que en muchos casos supera a las cadenas de supermercados modernos en participación de mercado.
A pesar de su importancia para las economías locales y el empleo, los investigadores señalan que el sector enfrenta desafíos estructurales persistentes. Muchas nanotiendas operan con acceso limitado a tecnología, dependen en gran medida de transacciones en efectivo y carecen de sistemas formales de control de inventarios u optimización de precios. Estas condiciones contribuyen a una alta vulnerabilidad, con una tasa estimada de cierre de más del 30% en sus primeros cinco años de operación.
El nuevo TEC LIFT Lab busca atender estos retos mediante investigación aplicada y despliegue tecnológico. Entre los trabajos planeados se incluyen el desarrollo de sistemas de gestión de inventarios adaptados a operaciones de pequeña escala, algoritmos de precios ajustados a mercados volátiles y herramientas logísticas diseñadas para mejorar la eficiencia de las cadenas de suministro a nivel de barrio.
“Este proyecto nació cuando, al investigar la configuración de los países en desarrollo y el hecho de que las microempresas representan más del 70% de la actividad económica, y al contrastar los tipos de empresas en los que se aplica la mayor parte del conocimiento adquirido en las instituciones educativas—que son naturales al entorno de las grandes corporaciones—nos dimos cuenta de que esto no correspondía a la realidad de México y otros países de América Latina”, dijo Josué C. Velázquez Martínez, director del TEC LIFT Lab.
Añadió que la misión del laboratorio es atender directamente esa brecha mediante herramientas diseñadas específicamente para microcomercios. “Nuestra investigación enfrenta esa brecha de manera directa”, señaló. “A través de este laboratorio estamos desarrollando herramientas de gestión de inventarios, algoritmos de precios y soluciones de logística de última milla diseñadas específicamente para las nanotiendas: la misión que nos impulsa es elevar la vida de la base de la pirámide”.
La iniciativa se apoya en una colaboración entre el MIT y el Tecnológico de Monterrey que ha crecido durante varios años. De acuerdo con las instituciones, más de 1,000 estudiantes y 20 profesores de la Escuela de Ingeniería y Ciencias han participado en proyectos del LIFT Lab en 13 campus, con trabajos de campo e investigación aplicada para implementar mejoras operativas en pequeños comercios.
Tan solo en 2023, la colaboración alcanzó a cerca de 15,000 nanotiendas mediante proyectos piloto e investigación. Estudiantes de 12 campus del Tec contribuyeron con 19 proyectos seleccionados entre más de 2,000 participantes, reflejando un creciente interés en la investigación aplicada en logística y desarrollo.
“Esta iniciativa y todos los que participarán representan un cambio en la sociedad al apoyar a las microempresas y emprendedores para fortalecer específicamente a aquellas compañías que actualmente son vulnerables”, dijo Javier Guzmán, vicepresidente de investigación del Tecnológico de Monterrey. “Creemos que este proyecto tiene una enorme relevancia para México y América Latina”.
El evento de lanzamiento, realizado en formato híbrido y transmitido a través de la plataforma LIVE.TEC, incluyó la participación de académicos, estudiantes y socios institucionales de todo el continente. El programa también contó con intervenciones de investigadores del MIT vinculados a la iniciativa LIFT.
Matthias Winkenbach, investigador senior y director de investigación del Center for Transportation & Logistics del MIT, describió la expansión del laboratorio en Monterrey como un paso significativo para escalar la iniciativa en la región. Señaló que el trabajo desarrollado a través de LIFT tiene el potencial de transformar la operación de los pequeños minoristas en mercados de bajos ingresos.
“Esta iniciativa esencialmente tiene el potencial de cambiar el mundo”, dijo Winkenbach. Añadió que el programa podría redefinir sistemas operativos dentro de un segmento clave de la economía y mejorar los resultados para propietarios y trabajadores en sectores vulnerables.
Los investigadores señalan que el objetivo general es mejorar la resiliencia y productividad de los microcomercios, considerados un componente fundamental de las cadenas de suministro en América Latina. Al introducir herramientas digitales y sistemas logísticos tradicionalmente utilizados por grandes corporaciones, el programa busca reducir ineficiencias y mejorar las tasas de supervivencia de los pequeños negocios.
Las instituciones indicaron que el TEC LIFT Lab funcionará como una plataforma regional de largo plazo para investigación, capacitación y despliegue tecnológico enfocado en el comercio a pequeña escala. La expansión refleja un esfuerzo más amplio por conectar la investigación académica con aplicaciones prácticas en mercados emergentes, particularmente en sectores que históricamente han tenido acceso limitado a herramientas operativas avanzadas.


