-Editorial
El Distrito de Riego de Imperial (IID, por sus siglas en inglés) ha presentado un litigio amparado bajo la Ley de Calidad Ambiental de California (CEQA) impugnando la aprobación del proyecto Big Rock 2 Cluster Solar and Storage por parte del Condado Imperial el 9 de diciembre de 2025, citando una revisión ambiental y análisis de impactos potenciales inadecuados asociados con el proyecto de 1,849 acres.
La acción legal del IID sostiene que la documentación ambiental del Condado no revela, analiza ni mitiga completamente los impactos significativos relacionados con los recursos hídricos, incluyendo la reducción de los afluentes hacia el Mar de Salton, la conversión de recursos agrícolas —la base económica del Condado Imperial— y otras consideraciones críticas de interés ambiental y público dentro del área de servicio del IID. La demanda también afirma que el Condado ha establecido un patrón y práctica de aprobar este tipo de proyectos sin cumplir adecuadamente con CEQA.
En particular, IID sostiene que la revisión ambiental no evalúa de manera adecuada cómo la conversión de tierras y la reducción en el uso de agua del proyecto podrían contribuir a la disminución de los afluentes hacia el Mar de Salton, y que no se evaluaron los efectos acumulativos de desarrollos solares similares en la región, que ahora suman más de 13,000 acres de tierras agrícolas activamente cultivadas desde 2013, con otros 11,000 acres de proyectos solares autorizados o en desarrollo y casi 3,400 acres de proyectos con solicitudes de permisos pendientes en el Condado Imperial.
El Distrito presentó la demanda dentro del plazo legal de 30 días posteriores a la aprobación del proyecto por parte de la Junta de Supervisores, después de que la Comisión de Planificación del Condado Imperial se opusiera unánimemente al proyecto y a pesar de los intentos posteriores de los representantes de IID por resolver las preocupaciones planteadas durante el período de comentarios públicos del Informe de Impacto Ambiental preliminar, con el fin de preservar los derechos del Distrito y garantizar la revisión judicial del cumplimiento ambiental del proyecto.
“CEQA existe para garantizar que los proyectos a gran escala se aprueben únicamente después de que sus impactos ambientales hayan sido completamente analizados, considerados y adoptadas las medidas de mitigación y hallazgos apropiados”, dijo Jamie Asbury, Gerente General del IID. “Este litigio no tiene la intención de detener el desarrollo de energía renovable, sino de garantizar que dicho desarrollo avance con base en un análisis ambiental legalmente suficiente y en decisiones informadas”.
Como la sexta mayor utilidad de energía pública en California, IID apoya un desarrollo responsable de energía renovable; sin embargo, el Distrito ha expresado de manera consistente su preocupación por la expansión de proyectos solares a gran escala en tierras agrícolas activas, como se refleja en la Resolución IID No. 21-2025.
La Presidenta de la Junta de IID, Karin Eugenio, explicó además: “La conversión de tierras agrícolas a usos no agrícolas sacrifica el núcleo de nuestra comunidad rural por empleos de construcción a corto plazo, simplemente para generar energía que se exportará desde el Valle de Imperial con pocos o ningún beneficio a largo plazo para nuestros residentes. Como mínimo, estos proyectos deberían contribuir a mitigar sus impactos, grandes o pequeños, en el Mar de Salton para no agravar los desafíos ambientales y de salud pública en la región”.
Como agencia pública encargada de administrar los recursos de agua y energía del Valle de Imperial, IID tiene la responsabilidad de proteger la infraestructura, los contribuyentes y la sostenibilidad ambiental a largo plazo de la región. El Distrito sigue abierto a trabajar de manera colaborativa con los promotores del proyecto y el Condado para abordar las deficiencias identificadas en la revisión ambiental.