
Un fuerte fenómeno de El Niño podría traer un invierno más lluvioso e inundaciones costeras a California
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-Editorial
El científico especializado en clima Daniel Swain señaló que el fortalecimiento del fenómeno de El Niño podría provocar cambios significativos en los patrones meteorológicos de California y otras regiones de Estados Unidos, con el potencial de aumentar el calor extremo, las precipitaciones, las sequías y las inundaciones costeras durante los próximos meses.
Swain habló sobre el desarrollo de El Niño durante una sesión informativa de American Community Media. Es especialista en fenómenos meteorológicos y climáticos extremos y está afiliado a University of California Agriculture and Natural Resources, California Institute for Water Resources y National Center for Atmospheric Research. También escribe el blog Weather West y ofrece semanalmente sesiones públicas de preguntas y respuestas en YouTube.
“El Niño es un proceso natural del océano y del clima”, explicó Swain al describirlo como un calentamiento temporal del océano Pacífico tropical oriental.
El calentamiento se desarrolla cuando las aguas normalmente frías frente a las costas de Perú, Ecuador y las islas Galápagos se vuelven más cálidas debido a cambios en la circulación oceánica y los vientos. El agua cálida del Pacífico occidental también se desplaza hacia el este, alterando las condiciones atmosféricas en distintas partes del mundo.
Swain señaló que las temperaturas actuales del océano en la región clave del Pacífico tropical oriental ya se encuentran en niveles históricos o por encima de ellos para esta época del año. Los modelos de pronóstico indican que el fenómeno podría fortalecerse considerablemente durante los próximos meses.
“Las temperaturas de este año en esta región crítica de El Niño… ahora están oficialmente superando cualquier temperatura que hayamos registrado históricamente en esta región para esta época del año”, afirmó Swain.
Los pronósticos presentados por Swain muestran que el fenómeno podría superar el récord anterior de intensidad de El Niño. Señaló que se espera que alcance su punto máximo entre octubre y diciembre, probablemente alrededor de noviembre, aunque los efectos de El Niño fuera de los trópicos generalmente se producen con cierto retraso respecto a su máxima intensidad.
Swain explicó que la combinación de un El Niño fuerte y el calentamiento global provocado por las actividades humanas podría contribuir a temperaturas globales inusualmente elevadas durante los próximos seis a 12 meses. También indicó que esta interacción podría aumentar el potencial de precipitaciones extremas, sequías y condiciones propicias para incendios forestales en distintas partes del mundo. En California, Swain identificó varios posibles efectos.
Las temperaturas del océano frente a la costa de California, particularmente en el centro y sur del estado, ya son superiores al promedio. Según Swain, estas aguas más cálidas han contribuido a cambios en los ecosistemas marinos, incluida la presencia de especies subtropicales más al norte de lo habitual.
Las aguas costeras más cálidas también pueden incrementar la humedad durante las olas de calor de finales del verano y principios del otoño, lo que potencialmente dificultaría que las personas puedan enfriarse mediante la sudoración, explicó Swain.
Otra preocupación es un aumento temporal del nivel del mar a lo largo de la costa de California. Swain señaló que este efecto podría ser más pronunciado en noviembre y diciembre, cuando podría coincidir con tormentas invernales, oleaje intenso y mareas astronómicas altas, comúnmente conocidas como “mareas reales” o king tides.
Estos factores podrían combinarse con el aumento a largo plazo del nivel del mar asociado con el cambio climático, incrementando el riesgo de inundaciones costeras en zonas bajas, incluidos lugares conectados con bahías, estuarios y vías fluviales influenciadas por las mareas.
Swain indicó que las áreas alrededor de la bahía de San Francisco, la bahía de Monterey y el delta Sacramento-San Joaquín podrían enfrentar mayores riesgos. Las comunidades ubicadas más tierra adentro que continúan conectadas con vías fluviales afectadas por las mareas también podrían verse afectadas.
La erosión costera representa otra posible preocupación. Swain señaló que las grandes olas y los niveles elevados del agua podrían afectar playas, parques, estacionamientos, muelles, espigones y acantilados costeros. Mencionó como ejemplos algunas zonas de la Pacific Coast Highway y de la infraestructura ferroviaria costera del sur de California, que son vulnerables a la erosión.
Swain también anticipa que California podría experimentar un invierno más lluvioso de lo normal, particularmente en el sur y centro del estado, aunque advirtió que El Niño no garantiza un invierno húmedo.
“El Niño no garantiza un invierno lluvioso en California”, afirmó Swain. Sin embargo, agregó que la intensidad inusualmente fuerte del fenómeno de este año podría aumentar la cantidad de precipitaciones que recibe California y elevar el riesgo de inundaciones en zonas interiores.
Los posibles efectos variarán según la ubicación y el momento, explicó Swain. Aunque se espera que El Niño se debilite después de alcanzar su punto máximo durante el invierno, sus efectos generales podrían prolongarse hasta principios de la primavera.
Swain señaló que los próximos meses serán importantes para monitorear la evolución del fenómeno, a medida que las nuevas observaciones y los modelos de pronóstico proporcionen una imagen más clara de su intensidad y de sus posibles efectos.


