
No Esperes a Tener Sed
Share your love
Por: Dr. Alidad Zadeh, D.O.
Cada verano, llegan pacientes a mi consultorio por algo que parece no tener relación entre sí: un dolor de cabeza que no desaparece, mareos al ponerse de pie, calambres en las piernas o una abuela que de repente parece estar confundida. A menudo, la respuesta es sencilla: no tomaron suficiente agua.
La deshidratación significa que el cuerpo ha perdido más líquido del que ha ingerido. Puede parecer algo menor. No lo es. El agua transporta nutrientes, protege las articulaciones, enfría el cuerpo y ayuda a mantener funcionando la presión arterial y los riñones. Cuando disminuye, todos esos sistemas comienzan a fallar al mismo tiempo.
Conozca las primeras señales
La sed es una señal tardía, no temprana. Para cuando siente sed, su cuerpo ya está por debajo de lo necesario. En su lugar, esté atento a:
- Orina de color amarillo oscuro o ir al baño con menos frecuencia de lo habitual
- Boca seca y labios agrietados
- Dolor de cabeza
- Fatiga o dificultad para concentrarse
- Sensación de mareo o aturdimiento al ponerse de pie
- Calambres musculares
En los bebés, observe si hay menos pañales mojados, ausencia de lágrimas al llorar o una fontanela hundida en la cabeza. En los adultos mayores, la confusión o un cambio repentino de comportamiento suele ser la primera señal: la sensación de sed disminuye con la edad, por lo que una persona puede estar gravemente deshidratada sin pedir agua en ningún momento.
Por qué es importante
La deshidratación sin tratar no es simplemente una molestia. Puede provocar agotamiento por calor, que puede evolucionar a un golpe de calor, una verdadera emergencia que puede causar la muerte en cuestión de horas. También puede provocar cálculos renales y, en casos graves, una lesión renal aguda. Reduce la presión arterial, lo que puede ocasionar caídas y fracturas de cadera en los adultos mayores. Empeora el control de la diabetes y las enfermedades cardíacas y puede llevar a una persona al hospital. Además, espesa la sangre, aumentando el riesgo de formación de coágulos.
¿Quiénes tienen mayor riesgo?
Trabajadores agrícolas y de la construcción. Atletas. Niños pequeños. Cualquier persona mayor de 65 años. Personas que toman diuréticos o medicamentos para la presión arterial. Cualquier persona con vómitos, diarrea o fiebre. Y cualquiera que consuma alcohol bajo el calor: el alcohol hace que el cuerpo pierda líquidos justo en el peor momento posible.
Cómo prevenirla
- Beba agua siguiendo un horario, no espere a tener sed. La mayoría de los adultos necesitan aproximadamente ocho a doce tazas al día, y considerablemente más cuando hace calor o se realiza trabajo físico.
- Revise el color de su orina. Un color amarillo pálido es lo ideal. Si es oscuro, beba más.
- ¿Trabaja al aire libre? Tome aproximadamente una taza cada quince a veinte minutos. Después de una hora de sudoración intensa, agregue una bebida con electrolitos: el agua por sí sola no es suficiente cuando está perdiendo tanta sal.
- Consuma alimentos ricos en agua. La sandía, las naranjas, los pepinos y las sopas también cuentan.
- Cuando sea posible, realice el trabajo al aire libre temprano por la mañana o por la tarde.
- Hidrátese antes, durante y después de la actividad, no solamente al terminar.
- Manténgase pendiente de sus vecinos y familiares mayores durante las olas de calor. Lléveles agua y quédese un momento con ellos.
Cuándo buscar atención médica
Acuda al médico o a una sala de emergencias si no puede retener líquidos, si la diarrea dura más de un día, si no ha orinado durante ocho horas o si siente que podría desmayarse. Confusión, ritmo cardíaco acelerado, piel caliente y seca o desmayo durante una ola de calor: llame al 911 inmediatamente. Un golpe de calor no es algo que deba simplemente dejarse pasar mientras duerme.
La deshidratación es uno de los pocos problemas médicos graves que pueden prevenirse por completo y sin costo. Llene el vaso antes de sentir que lo necesita.
¡Agenda tu cita hoy! https://alidadzadehdo.com/


