
Colegio del Valle Imperial capacitará a trabajadores agrícolas para una nueva era de la agricultura
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-Redacción
El Colegio del Valle Imperial (IVC por sus siglas en inglés) se prepara para poner en marcha un nuevo programa de capacitación laboral agrícola en febrero de 2027, con el objetivo de ayudar a los trabajadores del campo a desarrollar las habilidades técnicas y digitales necesarias para adaptarse a los cambios en las prácticas agrícolas, incluyendo la automatización, el uso de drones y las nuevas tecnologías.
El programa ofrecerá capacitación bilingüe y gratuita mediante 14 cursos de corta duración, diseñados para fortalecer las habilidades técnicas de los trabajadores y responder a las necesidades cambiantes de la fuerza laboral del sector agrícola del Valle Imperial.
Efrain Silva, decano de Desarrollo Laboral y Económico de Colegio del Valle Imperial, explicó que la iniciativa se basa en un modelo de capacitación laboral desarrollado originalmente en el Valle Central de California, donde los empleadores agrícolas identificaron una creciente necesidad de contar con trabajadores preparados para utilizar tecnologías modernas en el campo.
“El origen y la necesidad de desarrollar algo como esto surgieron en el Valle Central”, señaló Silva. “Hace algunos años, dos o tres años, los agricultores del Valle Central reconocieron que las tendencias en la agricultura, en términos de tecnología, drones y automatización, requerirían que los trabajadores agrícolas contaran con habilidades completamente diferentes”.
De acuerdo con Silva, los empleadores agrícolas colaboraron con seis colegios comunitarios del Valle Central para desarrollar un programa de capacitación enfocado en habilidades técnicas, conocimientos de computación, comunicación y alfabetización digital.
El programa fue diseñado para ayudar a los trabajadores agrícolas actuales a adaptarse a los cambios tecnológicos y reducir el riesgo de perder sus empleos conforme las empresas agrícolas incorporan nuevos equipos y métodos de producción.
Después de su implementación inicial, una segunda etapa de la iniciativa fue asignada a tres colegios comunitarios de California: Colegio Shasta, Colegio Hartnell y IVC.
Las instituciones están desarrollando sus respectivos programas utilizando el plan de estudios y el modelo de enseñanza establecidos en el Valle Central, con modificaciones que reflejan las prácticas agrícolas y las necesidades laborales de cada región.
Silva informó que IVC recibió recientemente la aprobación definitiva del programa por parte de la Oficina del Canciller de los Colegios Comunitarios de California, lo que representa un paso importante hacia su inicio previsto para febrero de 2027.
“De hecho, me da mucho gusto informarles que apenas ayer el programa recibió la aprobación final de la oficina del canciller estatal”, comentó Silva durante la entrevista. “Así que ya estamos listos para avanzar y estamos muy entusiasmados”.
Uno de los componentes principales del programa será su modelo de enseñanza bilingüe, diseñado para facilitar el acceso a la educación técnica a trabajadores agrícolas que podrían tener una escolaridad limitada o un dominio reducido del inglés.
Silva explicó que los cursos estarán disponibles en inglés y español, con instructores bilingües y biculturales que conocen tanto la actividad agrícola como las necesidades de la fuerza laboral local.
A diferencia de los cursos universitarios tradicionales, el programa dará prioridad a las demostraciones prácticas de habilidades en lugar de los exámenes escritos.
“Todas las evaluaciones serán prácticas. No habrá ni un solo examen escrito”, explicó Silva. “Todas las competencias que se enseñen en los cursos se evaluarán bajo el principio de ‘demuéstrame que sabes hacerlo’”.
Este enfoque busca reducir las barreras educativas para los trabajadores del campo que anteriormente no habían considerado la posibilidad de estudiar en una institución de educación superior.
Silva señaló que el programa también ofrecerá flexibilidad a los participantes que deban equilibrar sus responsabilidades laborales, familiares y otros compromisos.
Los trabajadores que necesiten interrumpir temporalmente sus estudios debido a enfermedades, obligaciones laborales o circunstancias personales podrán regresar posteriormente para completar su capacitación.
El colegio ofrecerá los cursos mediante su sistema de educación sin créditos académicos, por lo que los participantes no tendrán que pagar colegiatura.
Silva destacó que el programa se diferencia de la enseñanza académica convencional porque se concentra en demostrar competencias laborales, en lugar de asignar calificaciones tradicionales mediante letras.
“Este es un programa universitario, pero no es un programa universitario típico”, afirmó Silva.
El programa de Certificación en Sistemas Agrícolas incluirá 14 competencias fundamentales relacionadas con operaciones técnicas, conocimientos básicos de agricultura, procedimientos de seguridad y comunicación profesional.
La capacitación abordará alfabetización digital, operación básica de equipos, configuración y resolución de problemas técnicos, sistemas agrícolas, producción de cultivos, producción animal, inocuidad alimentaria y seguridad laboral.
Los estudiantes también recibirán instrucción sobre el uso de herramientas manuales y eléctricas, lectura y redacción técnica, habilidades interpersonales y comunicación dentro de la industria.
La enseñanza de alfabetización digital se enfocará en identificar y utilizar equipos de cómputo y programas informáticos empleados en las operaciones agrícolas.
Los cursos relacionados con maquinaria y equipos enseñarán a los participantes a operar, configurar y solucionar problemas básicos en sistemas electrónicos y mecánicos, además de comunicar eficazmente las fallas técnicas detectadas.
La capacitación en sistemas agrícolas incluirá conocimientos sobre ciencias de las plantas, producción de cultivos y prácticas fundamentales de la agricultura.
Otros cursos abordarán los requisitos de inocuidad alimentaria y saneamiento, así como los protocolos de seguridad laboral basados en las normas de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional de Estados Unidos.
El plan de estudios también dará importancia a las habilidades de comunicación, incluyendo la lectura de documentos técnicos, la elaboración de reportes agrícolas y la comunicación efectiva dentro de las organizaciones laborales.
Silva explicó que el colegio está adaptando el plan de estudios del Valle Central para reflejar las diferencias entre las prácticas agrícolas de ambas regiones.
“En el plan de estudios del Valle Central hay una parte que habla sobre las aguas subterráneas porque allá utilizan ese recurso, pero aquí no utilizamos aguas subterráneas”, explicó Silva. “No estamos copiando completamente el programa; estamos replicando el modelo”, agregó. “Por eso estamos modificando los aspectos que no corresponden a las condiciones del Valle Imperial”.
Antes de avanzar con el programa, IVC consultó a empleadores y organizaciones agrícolas locales para determinar si los desafíos laborales identificados en el Valle Central también estaban presentes en el Condado Imperial.
Silva indicó que representantes del colegio se reunieron con agricultores locales, la Oficina Agrícola, la Asociación de Productores de Hortalizas y el Comité Asesor Agrícola.
Las conversaciones se enfocaron en determinar si la capacitación propuesta respondería a las necesidades actuales y futuras de la fuerza laboral.
Según Silva, los representantes del sector agrícola local expresaron su respaldo a la implementación del programa en el Valle Imperial.
Las consultas también permitieron identificar diferencias regionales que podrían influir en el contenido de los cursos y en los métodos de enseñanza.
Silva señaló que el colegio busca preparar a los trabajadores para un mayor uso de la automatización, los drones, los sistemas digitales y otras tecnologías que los empleadores agrícolas podrían incorporar durante los próximos años.
Los materiales de desarrollo laboral del programa identifican diversos desafíos para los trabajadores agrícolas, entre ellos el posible desplazamiento de empleos debido a la automatización, la escasez de nuevas habilidades técnicas y las barreras para acceder a capacitación adicional entre trabajadores que cuentan con amplios conocimientos prácticos de agricultura.
Los materiales estiman que uno de cada tres trabajadores agrícolas podría estar en riesgo debido al aumento de la automatización y anticipan cambios importantes en la industria durante los próximos cinco a 10 años. Sin embargo, los documentos proporcionados para este artículo no incluyeron la fuente ni la metodología utilizada para calcular esa estimación.
Silva explicó que el objetivo general es proporcionar a los trabajadores agrícolas actuales nuevas competencias que les permitan conservar sus empleos conforme las operaciones del campo dependan cada vez más de la tecnología.
“En última instancia, lo que vamos a hacer es mejorar y ampliar las habilidades de los trabajadores”, señaló Silva, al referirse al proceso de capacitación que permite a los empleados adquirir nuevas competencias laborales.
Explicó que los participantes recibirán capacitación en tecnología, manejo de datos, drones, automatización, comunicación y alfabetización digital, con énfasis en sus aplicaciones prácticas dentro de la agricultura.
La iniciativa también busca beneficiar a los empleadores mediante la formación de una fuerza laboral capaz de operar y dar mantenimiento a equipos agrícolas más modernos.
Silva indicó que, conforme las empresas agrícolas locales incorporen tecnologías avanzadas, los empleados que comprendan el funcionamiento de estos sistemas podrían encontrarse en una mejor posición para continuar trabajando dentro de la industria.
El colegio también espera que la capacitación adicional ayude a los participantes a reunir los requisitos necesarios para acceder a puestos mejor remunerados y oportunidades de ascenso laboral.
“En última instancia, esperamos que esto se traduzca en mejores salarios, porque una fuerza laboral con mayores habilidades debería recibir una mejor remuneración que una que no cuenta con esa capacitación”, afirmó Silva.
Agregó que los empleados que adquieran conocimientos técnicos adicionales podrían eventualmente supervisar operaciones, capacitar a otros trabajadores o asumir mayores responsabilidades.
Sin embargo, estos resultados representan objetivos de la iniciativa y no garantías de empleo o aumentos salariales.
Silva describió el programa como una oportunidad para atender tanto las necesidades de los empleadores agrícolas como las de sus trabajadores.
“Creo que buscamos un beneficio para ambas partes: para los agricultores locales, que podrán contar con una fuerza laboral tecnológicamente avanzada, y para los trabajadores agrícolas de la región”, señaló.


