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Las Elecciones Serán Competidas y Los Californianos Siguen Sin Tener Un Gobernador Hispano

 Por: Mario Conde

En 1875, José Antonio Romualdo Pacheco Jr. se convirtió en el primer y único gobernador hispano de California. Nacido en una familia prominente de California, el futuro gobernador ocupó varios cargos estatales y federales y fue muy respetado en la esfera política.

Pacheco se desempeñó como vicegobernador de California bajo Newton Booth hasta que Booth fue elegido para el Senado de los Estados Unidos en 1875. Pacheco se desempeñó como gobernador del 27 de febrero de 1875 al 9 de diciembre de 1875, cuando William Irwin, ganador en las elecciones de septiembre de ese año, tomó protesta.

Como mexicano decente, Pacheco es un modelo para los candidatos latinos en California que sirven en puestos locales, estatales y federales. Entonces es muy sorprendente que 143 años después de la gubernatura de Pacheco todavía no tengamos un gobernador hispano en California. Cruz Bustamante fue vicegobernador de 1999 a 2007 y se desempeñó bajo las órdenes de Gray Davis y Arnold Schwarzenegger. Ese es el puesto más alto que un latino ha ocupado en California. Antonio Villaraigosa, un ex Alcalde de Los Ángeles con una amplia carrera legislativa, no pudo llegar a las elecciones de segunda vuelta en Noviembre contra Gavin Newsom. El republicano John Cox irá en contra de Newsom dando a los republicanos la esperanza de recuperar la gubernatura del Estado.

Varios medios y expertos políticos sostienen que la campaña de Villaraigosa colapsó porque no contó con los recursos para vencer a la máquina política que Newsom tiene detrás de él. Otros creen que el presidente Donald Trump respaldando a Cox y le dio el impulso que necesitaba para unir a los republicanos en lugar de su opositor republicano, Travis Allen.

California ha estado dominada por los demócratas durante muchos años, dándoles mayorías tanto en la Asamblea como en el Senado estatal. El gobernador Jerry Brown prácticamente no tiene oposición en la legislatura ya que su partido lo apoya. En 2016, dos demócratas contendieron para el Senado de EE. UU., dejando a los republicanos sin voz. Este año serán dos demócratas, Diane Feinstein y Kevin De Leon, quienes competirán en las elecciones de noviembre. Una vez más, la opción republicana está fuera.

Tener solo un partido y una ideología partidaria puede ser negativo para la democracia. El gobernador Brown firmó una ley que convirtió a California en un estado santuario que evita que todas las fuerzas policiales estatales y locales interroguen y retengan a personas sobre violaciones de inmigración. La Administración Trump y el Departamento de Justicia demandaron a California diciendo que interferiría con la aplicación de la ley migratoria federal. Algunas ciudades y condados de California se han opuesto oficialmente a la medida estatal como lo son el condado de San Diego, el condado de Orange, Beaumont, Laguna Niguel y Mission Viejo.

Entonces, ¿tener un estado Santuario es demasiado “izquierdista” incluso para un estado demócrata como California? La última elección mostró que podría ser el caso.

Los californianos tendrán una opción republicana con la cual todos  los moderados y los conservadores pueden relacionarse, diferentes de las ideas liberales de Gavin Newsom. Los votantes moderados, conservadores e independientes tendrán la oportunidad de elegir entre dos candidatos con ideas distintas, algo que los californianos han estado pidiendo por un tiempo. Desafortunadamente, Villaraigosa se quedó corto y su mensaje no resonó en los votantes. Mientras tanto, California continuará en espera de un Gobernador latino por algunos años más. Nuevo México ya tuvo a Susana Martínez y Bill Richardson como sus gobernadores latinos. Falta un ingrediente en California, esperemos no tener que esperar otros 143 años para saber cuál es.

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